El «lifting» capilar se ha convertido en uno de los tratamientos estrella para alisar y moldear el cabello
 

CON BOTOX HASTA EN EL PELO

Ondas relajadas y perfectamente disciplinadas, melenas lisas como tablas, cabellos extra largos sin el menor atisbo de encrespamiento en las puntas… ¿Cómo es posible que Julia Roberts pasease por una ciudad como San Sebastián, sin que los fotógrafos captasen el mínimo desastre capilar, entre la lluvia y la humedad?

La respuesta, queratina, un tratamiento de belleza capilar que combate al cien por cien el encrespamiento del pelo y doma los rizos más rebeldes, alisando hasta un 70 por ciento el cabello. «Celebrities» como Nicole Richie o la jovencísima Ashley Tisdale son «fans» de esta técnica, sin olvidar que la primera, hija biológica del cantante Lionel Richie, es mulata. Si ella es capaz de desafiar la genética y lucir esa melena suavemente ondulada ¿qué no conseguirá esta queratina sobre cabellos ligeramente rizados como los de Julia Roberts? La estrella visitaba San Sebastián y sorprendía a todos luciendo una melena suavemente ondulada y controlada al milímetro. Probablemente la advertirían de nuestro clima norteño y, acudiera el mes pasado al Joseph Martin Salon de Los Ángeles –su peluquería habitual– para regalar a su cabello una previsora dosis de queratina.

Y es que en este centro, la queratina se utiliza desde hace casi cinco años y es un tratamiento tan demandado como el de «cortarse las puntas». En España, la queratina empieza a popularizarse ahora. ¿Una de las artífices? La estilista brasileña Andressa Santana, que desde hace cuatro años importa el producto de su país. Ella cuenta que se trata de un tratamiento «completamente natural, que ha desbancado definitivamente a los sistemas de alisado japoneses». Y es que poco tiene que ver la queratina con las antiguas técnicas de alisado procedentes de Oriente: tratamientos costosos (por encima de los 500 euros), tediosos (exigían convertir la peluquería en una segunda vivienda durante dos días) y que aunque efectivos (el cabello quedaba completamente liso), tenían el inconveniente de que sólo funcionaban bien sobre cabellos «vírgenes», ya que destrozaban la fibra del pelo teñido o frágil. Éste además, funciona mejor sobre los cabellos más cortos.

ANTI ENCRESPAMIENTO
No ofertamos la queratina como un tratamiento alisador, aunque es cierto que el encrespamiento se controla al cien por cien, a pesar de la lluvia y de la humedad. El tratamiento permanece durante cuatro meses. La queratina desaparece con los lavados y recomendamos repetir el tratamiento cada tres o cuatro meses.

Pero ¿en qué consiste realmente este tratamiento? El primer paso es lavar el cabello con un champú especial; después, el especialista extiende la queratina y la deja actuar entre diez o veinticinco minutos, dependiendo del tipo de cabello. Después se retira el exceso de producto con un peine y se pasa una plancha específica por todo el cabello con el fin de sellar la cutícula.
Eso sí, si quiere probarla, deberá reservarse un mínimo de dos horas en la agenda, no podrá mojarse el pelo en 72 horas, y deberá volver al salón a lavarlo con un champú libre de sulfatos. ¿Los resultados? Una melena suave, brillante, controlada y regenerada que le permitirá olvidarse durante tres meses del alisado. Los antiguos tratamientos es exigían melenas sanas, pero éste ofrece los mejores resultados en cabellos castigados por los tintes y demás agentes externos. Como indica la estilista «las melenas más estropeadas son las que más notan las efectividad de la queratina. Los ingredientes utilizados –activos naturales como la proteína de queratina, extractos de frutas, aceites esenciales, entre otros– se encargan de ello».

En cabellos cortos se obtienen igualmente resultados sorprendentes.


Miedo al formol

El precio aún varía mucho de un centro a otro, como todos los tratamientos novedosos. «El coste real debería estar entre 100 y 250 euros. Ha habido centros donde comenzaron pidiendo por él lo mismo que pedían por los alisados japoneses, pero los precios ya se están estabilizando».

El pánico se extendía cuando llegaba a España la noticia de que el ministerio de Sanidad de Costa Rica investigaba con lupa el uso de la queratina capilar alegando que contenía dosis elevadas de formol, un compuesto químico de efecto cancerígeno, y que en Argentina y México estaban retirando productos con concentraciones de formol de hasta un dos por ciento.

Puede respirar tranquilo. La legislación de cosméticos de la Unión Europea sólo permite concentraciones de este compuesto en productos por debajo del 0,2 por ciento. La FDA vela por ello. La queratina que utilizamos en Lidia Fortea está aprobada por el ministerio de Sanidad, y ha pasado todos los controles comerciales, el problema surge cuando peluqueros de poco escrúpulo juegan a ser químicos y se esconden en la trastienda para añadir una dosis extra de este compuesto con el fin de aumentar el efecto de alisado.